miércoles, 25 de mayo de 2011

Capítulo 16 - Futuro universitario

El año escolar estaba finalizando y aún tenía dudas sobre la carrera que iba a estudiar el año próximo: abogacía. ¡Me había costado tanto elegirla! Había pensado en dedicarme a la Licenciatura en Letras, pero la salida laboral solo es como profesora, y la verdad es que no me veo enseñando nada a nadie. Cinematografía es otra de las cosas que me interesan mucho pero creo que no es mi momento, tal vez más adelante lo sea. Hasta que finalmente me decidí por abogacía, en especial porque comprende muchas cosas que me gustan: historia, política, economía, un poco de sociología...además tiene posgrados muy interesantes como el de Relaciones Internacionales, el cual pienso seguir más tarde.
Por momentos siento que los pocos días de clases que quedan son realmente eternos. Me siento realmente decidida a enfrentar a la facultad, a tomar mis propias responsabilidades, sin presiones, a mi manera. Sólo quiero cambiar de aire, romper con esta rutina escolar y manejar yo misma mis tiempos. Antes le temía a los cambios, pero ya no. Estoy segura de que comenzar a estudiar en la Universidad va a ser una gran aventura.

Capítulo 15 - Mi cumpleaños

Todo me parecía perdido. Me recordaba a mí misma los errores que había cometido y ya nada tenía sentido. Siempre fui una persona fuerte, pero en esta ocasión todas mis fuerzas se habían desvanecido.
Mi cumpleaños había llegado y mi impaciencia por saber cómo continuaría todo iba creciendo aceleradamente.
Desperté la mañana del 30 de julio preguntándome si tener 18 años cambiaría en algo mi vida. De pronto, la puerta de mi habitación se abre y un par de manos que me resultaron familiares se encontraban sosteniendo una torta de chocolate, con confites y una bengala. Era ella. Mi corazón se aceleró inmediatamente y una sonrisa que creía perdida se había dibujado en mi rostro. Realmente estaba feliz, como nunca antes. Me di cuenta que la posibilidad de dejar de tener a mi mejor amiga era peor que pensar en la muerte. Pero en mí ya no cabían esos horribles pensamientos.
Luego de cantarme el feliz cumpleaños, me entregó un enorme paquete rosado y con estampas de flores y rayas. Lo abrí. Dentro del mismo encontré varios paquetitos más. Eran 18 regalos! uno por cada año. La abracé fuertemente, como si un desgraciado ladrón quisiera apartarla de mí. No tenía palabras para agradecerle que me haya sorprendido de esa forma, que me salude antes que nadie, que esté junto a mi otra vez.
-Qué regalos te gustaron más?- preguntó.
-Es difícil elegir, pero creo que los mejores son el cancionero y el álbum de fotos.
Me había regalado un cancionero violeta con canciones de amistad y un álbum de fotos nuestras y frases donde me agradecía lo que significaba para ella. Esos dos regalos para mi tenían no solo un valor especial, sino que eran muy personales, esos regalos que uno puede ver una otra y vez y nunca se va a aburrir, o al menos eso sentía yo.
Las sorpresas continuaban, Teffi me esperaba en el living para compartir el desayuno con ella. Había traído más cosas para comer que sólo ella sabía cuánto me gustaban. Todo iba marchando mejor de lo que esperaba, todo era tan sorprendente y emocionante a la vez que se me hacía difícil creerlo.
Comprendí que hay cosas que pasan cuando tienen que pasar, ¿para qué acelerarlas? Todo ocurre en el momento justo y muchas veces mejor de lo que imaginábamos. Si observamos cada detalle de nuestro día a día podemos ver que el universo conspira a nuestro favor SIEMPRE.

martes, 20 de julio de 2010

Capítulo 14 - Esperanza

El tiempo es sinónimo de esperanza? o la esperanza se basa en el tiempo? o será que ambos son independientes? no lo sé, pero en este momento yo soy la que depende de ambos para poder seguir adelante y frenar esta ansiedad. Con respecto al tiempo, quiero que pase rápido quiero que todo esté bien, de hecho las cosas mejoraron o así lo siento yo. Y luego queda la esperanza, o la fe, la que me dice que todo se va a solucionar, que tendré esa oportunidad tan deseada. Pero mi inseguridad se encuentra enfrentada con la esperanza que pretende ayudarme. Sólo sé que debo esperar y que si esa inseguridad insiste, yo le digo que no me puede vencer, porque tengo el arma más poderosa. En mi corazón está lo más importante, lo que vale y es más fuerte que todo: los momentos vividos, cada momento compartido, lo que nunca nadie podrá borrar, el amor que dejó miles de huellas en mi. Porque la amistad no tiene barreras, ni fronteras y mucho menos rupturas, porque la amistad va más allá de todo y tiene su propia memoria, su propia vida y alimento.

Capítulo 13 - El golpe

El día de mi viaje de egresados a Bariloche había llegado. La despedida fue algo difícil, porque de hecho detesto las despedidas pero sabia que se trataba de un viaje ansiado y que con el esfuerzo de mis seres queridos podría realizar.

Luego de un viaje agotador logre pisar firmemente las calles de San Carlos de Bariloche. Cada quien se dirigió a la habitación indicada y desempacamos nuestras pertenencias. Teffi y Anto estarían conmigo en la inolvidable "416". Cuantas cosas viví ahí! pero nada se comparaba con mi cuarto, o mejor dicho mi cueva, como me gusta llamarla.

Una vez organizados todos, salimos a bailar a la primera discoteca: "By Pass". Y así fueron transcurriendo los días, conociendo nuevas discos y disfrutando de varias excursiones. Hasta que llegó el martes 13. Y fue realmente un martes 13 el día en que el mundo se derrumbo ante mi. Esa noche salimos a "Cerebro", allí mis sentidos se desvirtuaron, mi conciencia quedo anulada totalmente y cometí el error mas grande de mi vida. Le dije algo a mi mejor amiga, algo de lo que no tuve ni la milésima intención de decírselo, porque se trataba de una broma y lo peor: no lo dije en un buen tono. Así fue como nos peleamos y creo que no viene al caso contar todo exactamente como fue, pero en esto estuvo implicado un chico. Ella me conoce mejor que nadie y dudaba de mi? sé que di lugar a eso, pero me enojé más aún conmigo misma, por haberme expresado mal, porque en esa situación todo se malinterpretó, porque simplemente ocurrió y fui la causante de todo.

Al reaccionar sobre lo ocurrido, mi mente estalló. Me arrepentí como nunca antes me había arrepentido de algo en mi vida. Una sensación de intenso odio hacia mi se apodero por horas e incluso por días. Muchas emociones me invadían, entre ellas mi ira por haber cometido tal error y de forma inintencionada. Pero había una emoción aún mas penetrante: el miedo de perder a mi mejor amiga, de que ya nada vuelva ser lo mismo. Ese miedo que me hace dar cuenta de cuanto vale Teffi para mí. Ese miedo que siento cada vez que nos peleamos, sólo que esta vez, ese temor se hizo notar y convivía conmigo constantemente. Era una lucha entre el temor y yo, entre ese maldito llanto que me provocaba y que no podía controlar.

Los días pasaban y no había señal alguna de una posible "reconciliación" . Buscaba que me hablara, pero nada. Comprendí que ambas necesitábamos tiempo y yo necesitaba reflexionar más sobre lo que había pasado. Comprendí también que no era un simple capricho ni una pelea más. Sentí muchísima culpa y un inmenso deseo de retroceder en el tiempo y eliminar ese momento de mi vida. Además, con ella me podía imaginar miles de peleas, pero por un chico jamás. Porque ambas tenemos códigos y sé que jamás me fallaría porque la conozco y es mi amiga; y a eso se debió también mi dolor, al saber que ella sentía que le había fallado cuando nunca lo haría. Y es verdad, jamás le podría hacer mal porque es lo más importante que tengo, así de simple.

Finalmente llegó la última noche en el hotel. Mi cara se iluminó de alegría cuando volvimos a hablarnos bien, como siempre! con nuestras típicas risas y chistes. No podía explicar lo feliz que me sentía. Había aprendido muchísimo de mi error y estaba preparada para comenzar de nuevo y como siempre, hacer todo lo mejor posible.

Y no sólo llegó esa noche, sino que llegué a mi casa. Extrañaba muchísimo mi hogar, mi familia. Retomar el contacto con mis cosas, era lo que realmente necesitaba. Me tomé unas horas para escuchar música, mirar tele, charlar, subir las fotos y luego: escribir la carta del día del amigo. En esa carta escribí cosas que hacía mese tenía ganas de decir pero que nunca me había animado o simplemente no encontraba la forma, el momento adecuado. Pero la ilusión no había tardado en desvanecerse. Nuevamente, debí bajar de esa nube de ensueño. Entré a su blog y entré a su mente. Entendí perfectamente que necesitaba descargarse, e incluso me pareció que eso pasaría tarde o temprano; pero lo que realmente me alarmó y detuvo mi corazón fueron dos frases, dos ideas a las que toda mi vida les tuve terror, miedo. Dos frases que prefiero evitar y no escuchar: "cuanto la había decepcionado" y que "nada sería igual". Un nudo en la garganta tomó fuerza y poder, otra vez todo se había detenido para mí. Llegué a un punto donde el miedo me torturaba y quería escapar de todo, escapar del tiempo y cambiar mi pasado. Pero ya era tarde.

Nuestra amistad había estado en su mejor momento, pero con esto sentía que en un segundo se había derrumbado. No iba a permitir que estos años ya no sirvan de nada, no iba a dejar que todo desaparezca. Le respondí desde lo más profundo y sincero de mi corazón, le dije la verdad, lo muy arrepentida que estaba y le pedí desesperadamente una oportunidad. Y a pesar de que mi error fue sin querer y no tuve la intención, me sentía con culpa. Quise dejarle bien en claro eso pero a su vez necesitaba pedirle muchas cosas. Que me perdone, que entienda que no soy como llegó a pensar, que nunca tuve ese propósito, que quería estar bien y como siempre, que no sienta que la decepcioné porque simplemente jamás lo haría, pero sobre todo que me de una oportunidad. Me sentí vacía, inútil, estúpida e ingrata. Había aprendido demasiado de mi error, y estaba dispuesta a hacer todo lo mejor posible para ella, lo que sea.

domingo, 27 de junio de 2010

Capítulo 12 - Decisiones y más miedos

Se acerca el mes de julio, se acerca el viaje de egresados, mi cumple de 18 y tantas cosas más...Cada día pienso y me cuesta demasiado imaginarme en la Universidad...siento que quiero desaparecer de la tierra al menos por unos días y que me digan la verdad! que hago en este mundo? por momentos creo que todo esto es un sueño del que algún día voy a despertar y me cuesta mucho comprender lo que pasa a mi alrededor. La vida es difícil y las decisiones que se toman en ella lo son aún más. Simplemente no me siento preparada para un cambio...tengo miedo, miedo de crecer, de vivir nuevas experiencias, de enfrentarme a mas y a mas cambios. Pero no puedo evadirme de todo esto, de lo que llaman "realidad", tengo que ser fuerte y confiar en mi, saber que cueste lo que cueste yo puedo. No soy la unica que va pasar por dicha situacion, pero escapar no es la solución. Tengo que alimentar mi fuerza interior, saber que todo va a estar bien y lo más importante: hacer algo que me guste.

domingo, 20 de junio de 2010

Capítulo 11 - Temor

En estos capítulos intenté recordar como se dieron los hechos, como cambió mi vida en esta nueva etapa. Ahora que saben un poco más de mí, quisiera contarles más detalladamente lo que sería mi día a día o algo similar.

Como de costumbre, Teffi me llamó por teléfono para charlar. Todo iba bien, hasta que...me dijo que estaba la posibilidad de irse a vivir con su madre al Sur! Sentí que el mundo se había paralizado ante mi, que mi corazon se destrozaba y que mi mente quería evadirse de la realidad. No entendía nada, podría haber jurado que mi rostro estaba palido e incluso mi voz se había quebrado. No podía continuar hablando, traté de contenerme pero me fue muy difícil.
Al finalizar la charla, me dirigí sin dudarlo al baño. Lloré, me liberé como nunca antes. El dolor y el temor se habían apoderado de mí. No podía soportarlo. Me moría si mi mejor amiga se iba, y tan lejos! Se trataba de mi hermana del alma! Pensé en posibilidades positivas, como por ejemplo que sus padres le alquilen un departamento en la ciudad o algo similar, pero todo parecía derrumbarse. Como iba a tolerar no tenerla conmigo? el año próximo comenzaríamos la facultad, y a quien le contaría como me fue? con quien me desahogaría? la iba a necesitar muchísimo, eso estaba claro. Se que suena egoísta e intento no serlo, pero cuando una persona se convierte en alguien fundamental en tu vida, es casi imposible evitar sentir todo esto.
Sentí mucho miedo, no quería que nada nos separe, sólo quería que se quede. Me di cuenta que no estaba preparada para enfrentarme a algo así. Teffi tenía dos opciones: irse al sur y estudiar una carrera allá o quedarse a estudiar acá y luego recién irse. Ninguna de las dos opciones me agradaba lo suficiente, pero prefería la segunda. Necesitaba tiempo, y lo que me quedaba estaba dispuesta a aprovecharlo al máximo, a pesar de que la decisión de irse no estaba tomada.
Intenté tomar todo con más calma, pero no pude. Fue una noticia muy fuerte para mí. Pasé varias noches sin poder dormir e incluso algunas llorando. Sentí que me ahogaba, pero también sentí mucha culpa porque estaba siendo egoísta. Me costó comprender que ella iba a estar más cómoda y se iba a sentir mejor con su madre, porque realmente la necesitaba. De todas formas intenté evitar el tema cada vez que se presentaba, porque temía estallar, romper en llanto y pedirle desesperadamente que se quede. Pero controlarme a mi misma no era una tarea fácil, por dentro me estaba carcomiendo y tomar decisiones en lugar de otros no iba con mi forma de ser, no quería invadir su libertad.

10 – Una historia sin fin

Hoy paso un año de todo lo que conte y la verdad no conte ni la decima parte, y me frustra un poco no poder relatar todo lo que enfrentamos y lo que descubrimos con Teffi. Son tantas cosas, tanto por decir... tal vez me falte algo de tiempo para poder seguir contando, pero para lo que sé que nunca faltara tiempo es para seguir compartiendo momentos inolvidables con ella como hasta ahora. Porque , insisto, estoy realmente sorprendida de todo lo que llegue a conocerla, a amarla, a vivir con mi Besta... pero a su vez estoy feliz de haber encontrado a tan excelente persona, a alguien en quien apoyarme siempre, en quien confiar, en quien creer...no todos los años la gente tienen tanta suerte como la tuve yo de encontrar una amiga y mucho menos de sentir que la conoce de mucho tiempo antes.
Esta historia apenas comienza y si hay algo de lo que estoy segura, es de que no tendra fin , porque nuestra amistad sera para siempre. Hay veces en las que no tengo palabras para agradecerle todo lo que hizo y hace por mi; para agradecerle lo feliz que me hace y muchas cosas mas. Si alguna vez me faltara, no quiero parecer exagerada, pero sinceramente me muero. Es fundamental en mi vida, es mi amiga inseparable, mi psicologa, mi todo. Y a decir verdad aprendi mucho con ella, creci y maduré.